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29/6/12

Me duele el ego



Ingenua, pequeña, insignificante, débil, simple, imbécil...


Cuándo lo das todo por amor y recibes bofetadas, qué tienes que hacer?
Si fuese una mujer maltratada por su pareja, mucha gente tendría claro que yo debería abandonar a ese individuo, denunciarlo, y si fuese imprescindible matarlo.


Pero cuando quienes te abofetean son los responsables de tu lugar de trabajo... Un trabajo que adoras, para el cual sientes que estás hecha, el cual haces lo mejor que puedes, intentando mejorar cada día, compartiendo mi vida con mis alumnos, desviviéndome por su bien estar y por su aprendizaje...


Cuándo estás atrapada por el amor a lo que haces y te abofetean a pesar de hacerlo lo mejor posible, qué tengo que hacer?
Seguro que nadie me dice que los denuncie o los mate... sino que aguante, porque todo lo que hacen es legal, que hay un mañana mejor, que al final saldrá el sol, que cuando menos me lo espere habrá una oportunidad. ¡¡¡Maldita sea!!! Y de mientras tengo que ver como tantos incompetentes viven en la opulencia y el bienestar sin amar su oficio, mientras yo me desvivo, y recibo su limosna, en los mejores casos.


Nada ni nadie me va a ayudar. Me intentarán animar, con suerte, pero se cansaran pronto del laberinto sin salida de mis razonamientos, y yo seguiré con mi ego dolido y no recuperaré las fuerzas ni la autoestima.


No hay lugar para lanzar una llamita de luz a esta situación. Se repite una y otra vez, en los modos más inverosímiles. De modo que no voy a intentar suavizar nada esta situación, he de aceptar que las cosas son así, dejar de lloriquear y hacerme calculadora como ellos.


Estoy harta de ver patanes que dirigen, que evalúan y que deciden tu destino, 
o el de los alumnos. 
Un día en el infierno y mañana en el cielo. 
Ahora cobras, ahora no cobras. 
Si estás bien, y sino, ya vendrá otro.
Existes bien, y sino, también.
Te sonrío y alabo y te escupo en la cara.
Ni te importa quien soy, 
y es que tu ego ocupa tanto que no hay lugar para nadie más.


Un sistema detestable, 
en el que me encuentro atrapada.




2 comentarios:

Amadeo Frix dijo...

WITHOUT COMMENT.
Nunca podrá salir nada bueno de los despachos insanos y sin ventilación.
Blue, todos nos hemos visto arrastrados alguna vez por la vorágine de la incompetencia y, sólo la fuerza y la rabia nos permite salir de ella.
Ánimo Blue. Recuerda el poema ...

Cuentan de un sabio que un día

Blue as the sea dijo...

La vida es sueño...

Seguro que Calderón de la Barca conoció al Departament d'Ensenyament y la política de personal de sus centros. De digestión muy difícil.

En fin... intentaré encontrar la fuerza y la rabia.

Gracias por leerme.

Un abrazo muy fuerte!