
No sé si soy yo, o el mundo está al revés. Mi pequeño mundo.
Un pequeño mundo que debería ser más grande, que desearía que fuese más grande.
Buscar el calor bajo el edredón y no escuchar gritar mi corazón desesperado,
pobre corazón,
intentando salir por mi boca trotando para huir del miedo visceral de mi ansiedad.
Debería ser mejor, debería ser más grande, debería deber debiendo lo debido...
Y al despertar no encontrar un ... pues a mí peor.
Para retozar por unos instantes en el victimismo antes de volver a construir un caparazón pá mi corazón.
1 comentario:
El mío es tan minúsculo que no sabes ya si está al derecho a del revés. ¡Incluso si es mundo!
Por eso es mejor recurrir al edredón y frabicarse uno NUEVO.
;)
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